
Ayer después de comprar mi cena, un bocadillo, a una china que estaba en la calle fuencarral tuve una pequeña charla con él. Sucedió a las 3 de la mañana...
Bocadillo de jamón -¡Aaaaaaauch!-
Yo -¿¡Que pasa!?
Bocadillo de jamón - ¡Que va a pasar maldito maltratador! ¡Que me haces daño! ¡no me gusta que me maten a mordiscos!
Yo -Mira, esto me está doliendo mas a mi que a ti. Estas hecho de un pan que hace dos días debió de ser rescatado de alguna papelera y mi mandíbula lo nota, ¿sabes?
Bocadillo de jamón - ¡Eres un miserable desagradecido! ¿¡y que me dices de mi relleno, ese jugoso jamón que te estas comiendo!?
Yo - Para empezar me dijeron que era jamón con queso...quizás era queso de agujeros y solo me han tocado los agujeros, todo puede ser, pero del jamón te diré que puede que sea de jabugo (que lo dudo) o lo que tu quieras, pero con ese grosor de un micrómetro no lo noto...he visto folios más gordos y gafas menos translúcidas que tu mierda de jamón.
Bocadillo de jamón - arderás en el infierno por lo que estas diciendo, maldito comedor de bocadillos fríos, me haré bola en cuanto entre en tu boca...jajaja (hizo una risa maligna y me miró con ojos de malvado)...voy a ser indigesto..
Me lo comí lo más rápido que pude porque aunque estaba malo de cojones y era mas denso que beber cemento, no quería que me levantase dolor de cabeza con sus gilipolleces.